Contexto
Pocas fuentes antiguas describen las religiones eslavas, y muchas fueron escritas por observadores cristianos. Las canciones, costumbres estacionales y cuentos posteriores aportan material valioso de distintas regiones, pero no rellenan automáticamente las lagunas medievales. Perun y Mokosh están documentados de otro modo que Baba Yaga; Belobog y Lada exigen especial cautela.
Lecturas al caer la noche
El bosque de Baba Yaga y los relatos de rusalki ofrecen escenarios vivos para leer al anochecer. Pueden ser inquietantes y misteriosos; no demuestran una única creencia antigua sobre los sueños.
Trueno, sol y amanecer
Estas figuras cuentan con testimonios muy distintos: desde Perun en las crónicas hasta interpretaciones posteriores de Zorya y del discutido Belobog.
El hogar y el paso del año
Mokosh, Rod, Lada y Marzanna reúnen nombres documentados, interpretaciones debatidas y costumbres estacionales. Sus historias merecen leerse por separado.
Bosques, aguas y caminos inciertos
Veles y Chernobog aparecen en relatos medievales; las rusalki y Baba Yaga nos llegan principalmente por el folclore posterior.

























