La Noche y sus hijos
En la Teogonía de Hesíodo, la Noche pare al Sueño, a la Muerte y a la tribu de los sueños, sin padre nombrado. Morfeo es la excepción: hijo del Sueño y no de la Noche, y su nombre aparece por primera vez en la literatura latina conservada, en Ovidio —un recién llegado a una familia más antigua.
El barquero, el guía y el camino de abajo
Cuatro que se encuentran en el descenso: el remo silencioso, el dios que escolta a las almas, la diosa de la encrucijada de tres caminos y la reina que se va y vuelve —un tercio del año abajo en el Himno homérico a Deméter; la mitad, en relatos posteriores.
Tiempo, memoria y retorno
Solo autores tardíos fundieron a Crono, el titán, con Chronos, el tiempo mismo: el Crono de Hesíodo no es tal dios. Mnemósine es la memoria de la que nacen las Musas. Junto a ellos, el menguar y el llenarse de la luna, la serpiente que se come su propia cola y el ave de fuego que, según Heródoto, le describieron los sacerdotes de Heliópolis.












