

Resumen de la tradición
Ehécatl es la deidad del viento en la religión nahua, frecuentemente entendida como una manifestación de Quetzalcóatl. Se relaciona con el aire en movimiento, la llegada de la lluvia y el comienzo del recorrido solar. Su máscara bucal saliente y la planta redondeada de muchos templos permiten reconocerlo en el arte y la arquitectura.
Relatos y contexto
Relatos breves y explicaciones, con las fuentes al final.
Cuando el sol y la luna recién creados siguen inmóviles, Ehécatl sopla y los pone en marcha. En este relato de creación, el viento da movimiento a un cielo que ya tiene luz, pero aún carece de recorrido diario.
Las imágenes suelen mostrar a Ehécatl con una máscara bucal roja y saliente. Su forma de pico destaca el aliento y el soplo. Este rasgo distingue sus representaciones humanas de la serpiente emplumada de Quetzalcóatl.
Muchos templos asociados con Ehécatl tienen planta circular o redondeada. Los vestigios arqueológicos de Ciudad de México conservan esa tradición arquitectónica entre los edificios modernos y dan al dios del viento un lugar muy tangible.
El viento puede preceder a la lluvia, y se dice que Ehécatl le despeja el camino. Su relación con ella pertenece al tiempo atmosférico que importaba a campos y poblaciones, además de a los relatos del primer movimiento celeste.
Fuentes y estado editorial
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